Ya se cerraron las puertas del II pasaje del Terror 2008, con un gran éxito de participación pese a las lluvias, entraron más de 500 personas. Este año nos superamos en numero de actores (más de 20) y se doblaron los metros cuadrados unos “100”, recreados entre pasadizos, laberintos y salas de un Caserón cercano a un bosque y al lado del cementerio.
Pasábamos entre faroles ”calaveras de calabaza” hasta el portón de entrada, nos recibía un guardián o mayordomo con la cara entre barrotes y gestos de tener pocos amigos, algo más simpática la abuelita que con sus gritos y lamentos nos daba los primeros saludos. Entrábamos directo al cuarto de estar, donde una niña asustada (Poseída por una idea que la atemorizaba), pensaba que a ella la maltrataban. Gritaba y gritaba sin cesar, metiendonos poco a poco psicológicamente los primeros impactos del miedo que éste va posteriormente a aparecer en nuestra mente. Y en efecto, el miedo se va fraguando cada ves más entre esos pasillos liados, entramos cerca de los oxidados barrotes de una antigua cárcel, cuartel general donde un sangriento carnicero descuartizaba con su motosierra y cuchillos afilados a aquellos despistados que en sus garras cayeron ¿podían estar por allí .......? Seguidamente paseamos entre pasillos a la habitación de los niños, donde unos simpáticos y a la vez tremendos terroríficos personajes, disfrazados de payasos desatendían a los niños para asustar a todos aquellos que por allí pasaban. Logramos salir de aquella zona infantil temeraria y un largo pasillo que a su final, acolchaba nuestros torpes pasos o notábamos ya como nos flotaban las piernas del miedo. Por cierto, se escuchaba ese miedo en el ambiente, mezcla de gritos, llantos de los niños, brisa de la noche... y de repente una entrada a otro salón con chimenea y muy solitario. No nos faltaba las ganas de bebernos esa botella que en el medio de la mesa se encontraba. Entre la librería veíamos salir la figura de un personaje con el saco en la cabeza y con mucho terror, salimos todos corriendo “maricón él último” ¡cualquiera se quedaba en ese lugar!. Hasta llegar al patio, sosegados respiramos un poco, pero uno de nosotros se acerco al lado del pozo y de repente alguien salió de él gritando y gritando. Por patas no nos gano, excepto a una compi que no pudo llegar a tiempo al cercano pasadizo. Ella se quedó transpuesta y aterrada junto al árbol de la enorme serpiente, ¡no sabemos más de ella! Quizás se la llevo el carnicero sangriento, seguimos por un liadísimo pasaje que cruzaba el Caserón, nos cruzamos con otro terrorífico personaje que intentó liarnos por esos pasadizos y laberintos hasta llegar al exterior, donde una luz de dos puntos rojos nos guiaba y con mucha viveza, nos acercaba tras el sonido monstruoso de la noche hacia aquel cementerio, ¿seria un lobo o un monstruo de la noche? sonidos fuertes y una iluminada y a la vez tenue noche nos hacia ver poco a poco el horizonte, nos chocamos con alguien y fijándonos bien, vimos cruzar muertos vivientes, nos preguntábamos ¿estamos soñando o es real?, por supuesto que es real vivitos y coleando. Monstruos, difuntos y hasta un matrimonio de cadáveres andando, llamándonos con sus manos, ¿pies para que os quiero? corriendo, corriendo vimos tumbas abiertas saliendo muertos que estaban vivos, hasta llegar y cruzar la esquina de aquel cementerio, divisábamos una figura sentada que con sus brazos nos indicaba la salida, acerquémonos y preguntándole no nos contesto. Alguien afirmaba que era un muñeco de paja, pero yo todavía, no me quito de la mente su larga mirada, sus ojos brillantes en la noche, y mis grandes dudas me confirman que fácilmente aquella persona seria un ser vivo. Entramos a una casa cercana, la peor de los sueños, una altísima iluminación y estruendo sonido roquero, abrumó mis oídos, nos tapamos la cara y notamos que hay alguien acechaba sentado en su sillón, de repente se encendieron chispas y ese personaje se trasformo en un súper ogro de dos caras, una de ellas quemada por los voltajes de esa silla (la silla eléctrica comento alguien) no veíamos la manera de escapar y entonces se abrieron las puertas, esas, del final de un mal sueño. Representado por auténticos actores no profesionales. Personas reales que año tras año representan un terrorífico y distinto guión. A todos estos actores, a aquellos que lograron el montaje y escenografía (ellos mismos) a los técnicos de sonido y grabación, a aquellos que estuvieron trabajando y colaborando dentro y fuera del pasaje, a aquellos 500 pases que disfrutaron de la visita de dicho pasaje, a todos los que por miedo, respeto o distintos motivos no pasaron dentro, pero si que nos acompañaron.
Muchísimas Gracias en nombre de los componentes de la Asociación Cultural “El Peral”
Presidente : José Huertas
Os esperamos a todos el año que viene (III pasaje del Terror 2009)